Fundación Exit: más de 200 jóvenes participan en el Proyecto Coach.

El Proyecto Coach de nuestro socio director Fundación Exit es un ejemplo claro de cómo el voluntariado corporativo puede convertirse en una palanca real de impacto social, conectando a jóvenes en situación de vulnerabilidad con profesionales del mundo empresarial que actúan como referentes, mentores y acompañantes en su primera exploración del mercado laboral.

Durante el primer trimestre del curso, más de 200 jóvenes de Barcelona y Madrid han participado en distintas ediciones del programa, acompañados por más de 220 voluntarios/as de 32 empresas, en colaboración con 15 centros educativos.

Acompañamiento que transforma

El objetivo del Proyecto Coach es claro: impulsar el autoconocimiento, el desarrollo de competencias clave y la orientación profesional de jóvenes en situación de vulnerabilidad social.

A través de sesiones prácticas y dinámicas, los participantes trabajan habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo, la gestión emocional o la proactividad, siempre acompañados de voluntarios profesionales.

Para muchos jóvenes, esta experiencia supone el primer contacto real con profesionales del entorno empresarial, reforzando su confianza y ampliando sus horizontes de futuro.

Madrid y Barcelona: impacto compartido a través del voluntariado corporativo

El Proyecto Coach se ha desarrollado en Madrid y Barcelona. En Madrid se han desarrollado 3 ediciones, con Endesa y Lilly, contando con 92 jóvenes y 92 voluntari@s. Mientras que en Barcelona, se llevaron a cabo 4 ediciones, junto con Banc Sabadell y Vileda, juntando a 131 jóvenes y 132 personas voluntarias.

“Una de las cosas que nos llevamos de este proyecto es la autoconfianza, el valor del trabajo en equipo y la empatía de todas y todos los coaches”

Voluntariado corporativo como palanca estratégica

Tal y como subraya Fundación Exit, activar proyectos como Proyecto Coach permite a las empresas:

  • Contribuir al desarrollo del talento joven y diverso.
  • Reforzar el orgullo de pertenencia y la motivación interna de sus equipos.
  • Integrar propósito e impacto social en su estrategia corporativa.
  • Alinear su compromiso ESG con los ODS, especialmente educación de calidad, trabajo decente y alianzas.

El impacto social deja así de ser solo una acción puntual para convertirse en un activo estratégico, con beneficios tanto para la sociedad como para la propia organización.

El Proyecto Coach demuestra que la colaboración entre empresas, centros educativos y entidades sociales genera resultados concretos: jóvenes con mayor autoconfianza, competencias más sólidas y una mejor preparación para su futuro profesional.

Si te interesa conocer los aprendizajes y reflexiones clave del Proyecto Coach del año pasado, tienes más información en su web.

Compártelo:

No te lo pierdas

Artículos relacionados

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.