5 lecciones del Voluntariado Corporativo en cuarentena

La terrible pandemia en la que estamos inmersos ha supuesto un gran reto para nuestros socios directores. Los responsables de sus programas de voluntariado han redoblado sus esfuerzos. Solo así han logrado superar todas las barreras y están liderando la respuesta empresarial. Contribuyen a mitigar el impacto de esta crisis con intervenciones extremadamente eficaces y focalizadas. Compartimos en este post sus experiencias y sintetizamos en cinco lecciones si aprendizaje.

También desde Voluntare avanzamos en paralelo a nuestros socios, con numerosas iniciativas:

  • Un ciclo de diez webinars dirigido a los gestores de los programas, para favorecer su actualización y mejorar el impacto de sus acciones, que se prolonga hasta junio. En el primero de ellos, compartimos distintas experiencias pioneras en el marco internacional: ‘Coronavirus: actions to continue promoting social impact’.
  • Participación en el Congreso Hispanomericano de Expertos en Responsabilidad Social Empresarial, en formato online (1-3 de abril).
  • Difusión de las iniciativas que nos hacen llegar los socios de Voluntare, para contagiar su creatividad e incrementar su impacto.
  • Lanzamiento de #LatidosVoluntarios, un aplauso virtual que quiere visibilizar y reconocer la desinteresada pero valiosísima ayuda de miles de personas.
  • Participación en el debate virtual a nivel europeo, promovido por Volonteurope sobre cómo está afectando la crisis del coronavirus al voluntariado y qué está cambiando (6 de mayo).
  • La jornada virtual ‘Acción Social en el contexto del COVID-19’, coorganizada con Personas que Brillan, SPB, y Fundación Asindown, que se celebrará el 19 de mayo. Compartiremos experiencias de voluntariado, sobre cuidado de los empleados y sobre acción social de las ONG.
  • Creación de un Grupo de Trabajo Voluntare para elaborar una guía de prevención de riesgos, que nos permita recuperar paulatinamente las actividades presenciales, con total seguridad.

Pioneras buenas prácticas

Nos hemos reunido para conocer de primera mano las principales actuaciones de nuestros socios directores. También para analizar juntos sus experiencias y reunir las lecciones aprendidas en este camino, que detallamos al final de este post. Pero antes, hagámonos dos preguntas: ¿Cómo se está transformando el voluntariado corporativo? y ¿cómo va a evolucionar esta potente herramienta de impacto social?

Palanca motivacional para los empleados

Carlos Palacios, director de Voluntariado de Fundación Telefónica, ha expuesto su experiencia. Los casi veinte años de programa de voluntariado corporativo han dado sus frutos y han logrado una movilización sin precedentes de sus empleados. Tanto a través de actividades 100% digitales como recaudando cifras récord para las entidades más afectadas. En su opinión, la tendencia hacia la digitalización del voluntariado corporativo, que ya existía previamente, se ha visto acelerada a nivel exponencial por la crisis. También ha destacado cómo el voluntariado está siendo la palanca motivacional para los empleados de Telefónica en este duro contexto.

Oportunidad para acelerar la innovación

Pedro León y Francia, director de la Fundación KPMG, también ha alabado la respuesta empresarial y de todos los profesionales que forman parte de la organización, que ha calificado de “sencillamente magnifica”. Su visión es que estamos viviendo una oportunidad real para acelerar la innovación y multiplicar el impacto social de una forma significativa. Todo ello en base a que la transformación digital les hace más eficientes.

Acción conjunta de empresa y empleados

El programa de voluntariado de Iberdrola lo ha presentado su responsable, Begoña Barberá. Ha alabado la implicación de sus empleados. Un millar de sus voluntarios se ha implicado en una amplia variedad de acciones, con más de más de veinte iniciativas. Barberá también ha puesto en valor el papel que está jugando la compañía, que ha reforzado el apoyo para paliar los efectos de la crisis en los colectivos más afectados por la COVID a través de otros proyectos innovadores.

voluntarios iberdrola coronavirus

Adaptación para mantener el compromiso

Por su parte, Endesa ha procedido a ‘digitalizar’ los programas de voluntariado en los que ya estaban participando sus empleados, siempre que ha sido posible. Nuria Gallifa, coordinadora de Voluntariado Corporativo (área Cultura), ha justificado este esfuerzo en su empeño por continuar apoyando a las entidades y beneficiarios con los que están comprometidos. Además, ha descrito el plan de responsabilidad pública que ha puesto en marcha la compañía: donación de materiales y servicios, condiciones especiales de suministros y donaciones económicas para las entidades en primera línea.

Nueva realidad, nueva estrategia

Finalmente, Lola Zamara, directora del Área Social y de Voluntariado de Fundación Repsol, ha explicado cómo está digitalizando su programa de voluntariado y ha puesto el acento en la importancia de adaptar la estrategia de voluntariado de la empresa a esta nueva realidad que no considera un paréntesis, sino una evolución.

Transformar para continuar

Marta Gil, directora de promoción de voluntariado en CaixaBank también nos ha hecho llegar su contribución al grupo. Desde su Área Corporativa de Acción Social de la Red, CaixaBank ha adaptado el proyecto de voluntariado habitual a la nueva situación. Ha transformado toda su actividad e impulsado nuevas acciones no presenciales. Así mismo, mantienen firme su compromiso con las miles de entidades sociales con las que colaboran de forma recurrente y miles de voluntarios siguen contribuyendo con su tiempo y habilidades. En su opinión, ‘si el papel del voluntariado ya era importante para la sociedad, se torna mucho más relevante en esta situación nueva para todos’. Por eso, afirma, ‘CaixaBank sigue apostando firmemente por ello’.

reunion socios directores lecciones covid 19 coronavirus

5 certezas que nos deja la cuarentena del COVID-19

Tras la exposición de todas estas experiencias y el intercambio de impresiones, podemos concluir que la cuarentena provocada por el COVID-19 nos deja cinco grandes lecciones para el Voluntariado Corporativo:

  1. Una transformación digital sin precedentes. La inmersión ha sido obligada y se plantea como una oportunidad para multiplicar de forma exponencial el impacto social del sector privado.
  2. La brecha digital afecta a colectivos, pero también a entidades sociales que no están sabiendo o pudiendo adaptarse al cambio. En los próximos años necesitarán ayuda para reducir esa distancia.
  3. Un liderazgo fuerte ofrece la garantía para que se desarrollen y coordinen de forma eficiente las numerosas iniciativas espontáneas que surgen. En otro caso, muchas no llegarían a concretarse o no desarrollarían todo su potencial.
  4. El reto de la coordinación de todas las áreas implicadas en la acción social dentro de las empresas. En este contexto se hace más difícil, pero es más necesaria que nunca y está en la base del éxito de la respuesta.
  5. La gestión profesionalizada también se ha demostrado crítica para garantizar el buen funcionamiento de los proyectos.

 

Deja un comentario

Usamos las cookies para mejorar en lo posible. Al navegar por la web aceptas su uso.

ACEPTAR

Aviso de cookies